jueves, 19 de enero de 2012

Amor al cuadrado. Una pequeña historia de amor trágico.

Todo era perfecto, nuestros corazones estaban unidos, fusionados... podríamos decir que lo nuestro era un amor al cuadrado. 
No sé como surgió, fue creciendo poco a poco, las mariposas revoloteaban en mi estómago. 
Mis mejillas estaban continuamente sonrosadas y mi mente perdida en un mundo lleno de recuerdos y sensaciones.
Conocí al chico perfectamente imperfecto, aunque sé que siempre se suele decir lo mismo, pero tenía el presentimiento que lo nuestro era especial. Sin embargo tarde o temprano ocurre algo que deshace la relación, algo que la va carcomiendo desde lo más profundo. Produce grietas en los pilares y en los cimientos, que ni toda la fuerza del mundo puede detener.
No, no pneséis que fue la distancia o que todo se apagó, tampoco nos engañamos. Simplemente la fusión que compartíamos empezó a desquebrajarse. Toda esa pasión que sentimos dio paso a un hielo invernal y como fin nuestro amor al cuadrado acabó como un amor solitario.

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